Introducción.-
Desde que los seres humanos existen sobre la Tierra, se han esforzado por mejorar sus condiciones de vida y por solucionar los problemas que se les presentan, es por ello, que estamos sujetos a una vida llena de constantes cambios.
La década del 60’ fue una de aquellas épocas marcadas por el cambio. Las ideas revolucionarias eran lo común y sectores tradicionalmente postergados, como los jóvenes y las mujeres, adquirieron gran protagonismo. A través del arte e incluso de la moda, se cuestionaron los modelos culturales tradicionales.
La rebeldía y el anhelo de cambios políticos, sociales y culturales son los signos de esta década, tanto en Chile como en el mundo.
Uno de los importantes cambios que se dieron en Chile a nivel social y cultural fue la Reforma Educacional de Eduardo Frei Montalva, que atacó un tema que hasta ese entonces no era muy considerado. En aquellos tiempos , habían muchos chilenos que no podían educarse porque no existían en el país la cantidad de colegios suficientes para poder educar a todos los chilenos, debido a que la educación era jornada completa, lo que hacía que fuera imposible abarcar una educación para toda la población, pues no existía la infraestructura suficiente.
La reforma de 1965, logró un salto cuantitativo muy importante en Chile al reducir la jornada horaria en jornada de mañana y de tarde. Al duplicarse la cantidad de estudiantes, el tema se resolvió desde el punto de vista de las posibilidades reales de que en Chile todos se pudieran educar. Sin embargo, al masificarse la educación surgió un problema muy grave de índole cualitativo, porque de la noche a la mañana no pudieron surgir más profesores, en un número adecuado a las necesidades del pueblo chileno. Chile no estaba preparado para enfrentar este cambio, le faltaban recursos humanos, lo que afectó la calidad de la educación.
Educación Básica de ocho años, dos modalidades para la enseñanza media, fuerte inversión en construcciones escolares, creación del CPEIP e impulso a la formación docente, marcan las transformaciones en educación en el gobierno del presidente Eduardo Frei Montalva.
1.- Contextualización.-
Como el resto del continente, en nuestro país se vivían tiempos de cambio, pero estos sólo se producirían si ellos llegaban a los niveles más profundos de la sociedad. Por lo tanto, había que actuar con rapidez y audacia para incorporar los logros de la ciencia y de la tecnología a las diferentes actividades de la vida nacional, fortalecer la economía y conseguir una distribución más equitativa del producto interno. La educación se constituiría en el medio indicado para que los países latinoamericanos superasen las desmedradas condiciones de su población y alejar así el fantasma de las violentas reacciones que germinaban en el continente, según los diagnósticos de los diversos organismos internacionales.
El “Planeamiento Integral” fue una de las formas de “lograr metas precisas…a fin de elevar el nivel cultural de los pueblos y capacitarlos para que participaran constructivamente en el desarrollo económico”, esto fue aprobado en la conferencia de Punta del Este, realizada en Uruguay, en 1961.
De vital importancia se volvía el hecho de tratar de superar la contradictoria realidad de una mayoría de población que vivía en desmedradas condiciones y en donde las posibilidades de una adecuada explotación de las riquezas naturales existentes, no eran muchas. Esto exigía estructurar un complejo proyecto político-social en que los objetivos de un crecimiento económico se equilibraran con las formas democráticas de convivencia. Todo ello en lapsos de tiempo relativamente breves y en un esfuerzo constante por vencer la resistencia que emergía de muy variados sectores de la sociedad, sorprendidos por la dinámica para introducir los cambios necesarios en una sociedad que se modernizaba.
El cuadro demográfico del país mostraba una población cercaba a los 7.500.000 habitantes, de los cuales 68,9% vivía en zonas urbanas, mientras 32,1% habitaba en zonas rurales. El analfabetismo entre las personas mayores de 15 años en éstas alcanzaba a 33% aproximadamente y en las urbanas se calculaba en 9%. El ingreso per cápita era algo superior a los 450 dólares, según informe de la CEPAL (actualmente este es US $4.314).
El sistema educacional mostraba una estructura bastante rígida y las cifras de los alumnos constituían una pirámide que se estrechaba marcadamente en la educación fiscal, tanto en los últimos años de la primaria como en la secundaria y su lógico efecto en la matrícula universitaria. Las estadísticas educacionales indicaban que al iniciarse la década de los 60’, quedaba al margen de la escuela un porcentaje algo superior al 10% de la población de niños entre 6 y 14 años de edad; de la población total de niños de 7 años, sólo 83,7% estaba matriculado; además, el 35% que ingresaba al primer año de primaria, la abandonaba. Por otra parte, algo menos del 2% de quienes iniciaban la educación primaria llegaba a la universidad.
El profesorado, a través de sus organizaciones gremiales, hacía presente sus inquietudes profesionales y las falencias del sistema, al mismo tiempo que recibía las nuevas ideas metodológicas y los renovados contenidos con una aceptación generalizada.
Reiteraba la urgencia de una reforma global que pusiera a la educación en condiciones de acoger los intereses de los jóvenes, presionados por la sociedad que admitía nuevos padrones culturales y buscaba incorporarse a un mundo ideológico y económico cada vez más interdependiente.
L a educación se valorizaba como el instrumento esperanzador de mejores condiciones de vida y los gobiernos de la región, así como los organismos internacionales, diseñaron políticas en el sector que abrirían nuevos caminos a la capacitación de la juventud y a amplios sectores de la población. Surgió con fuerza la “experimentación educacional” y el país asistió a la implementación, con distinta suerte, de algunos ensayos como el Plan Experimental de San Carlos, de las Escuelas Consolidadas, el Plan de Renovación Gradual de la Educación Secundaria y el Plan de Integración Educacional de Arica. Característica común a ellos fue el deseo de lograr la integración de la escuela al contexto social y cultura en que actuaba y constituirse en su centro dinamizador y un factor del desarrollo social, además de ser parte integrante e instrumento esencial de los procesos de modernización.
Partiendo de los esfuerzos de instalar el “planeamiento integral de la educación”, que intentó el gobierno anterior, el del presidente Eduardo Frei Montalva emprendió, desde 1964, una ambiciosa reforma educacional.
En diciembre de ese mismo año se firma el decreto que da una nueva estructura al sistema escolar, dando comienzo formal al proceso de Reforma. El planeamiento diseñó una programación dual, se planificó un programa de corto plazo orientado al logro de aspectos cuantitativos tales como la expansión del sistema. Y una programación de largo plazo sustentada en el logro de aspectos de mejoramiento cualitativo.
2.-Gobierno Eduardo Frei Montalva: la “Revolución en libertad”.-
La elección presidencial de 1964 se circunscribió a sólo 3 candidatos: el radical Julio Durán, el democratacristiano Eduardo Frei y el socialista Salvador Allende.
Allende, candidato por tercera vez, fue apoyado por su partido socialista, el partido comunista y otras fracciones de izquierda, todas las cuales formaban el FRAP.
Como dentro del FRAP prevalecían sin contrapeso los partidos marxistas (comunistas y socialistas), gran parte del electorado femenino, de derecha (liberal y conservador) e independiente hubo de inclinarse a Frei, lo que determinó su triunfo.
Durán sólo contó con los militantes del partido radical. El resultado fue el aplastante triunfo de Frei con un 56,1% de los votos (1.418.000) sobre Allende (982.000) y Durán (125.000).
Las reformas que contenía el programa de gobierno representado por el democratacristiano se autodenominó “Revolución en libertad”, para establecer la diferencia con el programa de la izquierda que proponía cambios similares y con los movimientos socialistas revolucionarios que impusieron gobiernos autoritarios en varios países durante esa época.
La mayoría de los historiadores han caracterizado su gobierno como reformista, debido a las transformaciones hechas bajo su administración.
El programa del la democracia Cristiana se basaba en la propuesta de la Comisión de Estudios Económicos para América Latina (CEPAL), organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y representada una alternativa a los planteamientos del capitalismo y del socialismo.
Un área en la que el gobierno de la Democracia Cristiana mostró grandes logros fue en la educación. Se reformaron los planes de estudios; se amplió la cobertura, aumentando en un 46% el número de estudiantes matriculados con el respectivo aumento de profesores de enseñanza básica y media; se incorporó a estudiantes de escasos recursos al sistema educacional, gracias a la Junta Nacional de Auxilio y Becas (JUNAEB); la enseñanza obligatoria se extendió a 8 años y se elevó la calidad de enseñanza. Esto fue posible gracias a la fuerte inversión en infraestructura escolar y en el perfeccionamiento de los docentes. A nivel universitario, estos fueron años de profundos cambios, ya que con el apoyo del gobierno se llevó adelante la reforma universitaria impulsada por el movimiento estudiantil.
2.1.- Programa de gobierno.-
El programa de gobierno del Presidente Frei se desenvuelve en el marco de un cambio organizado de las estructuras sociales y económicas de Chile, para alcanzar, en un período lo más corto posible, un mejor nivel de vida para todos los chilenos, tanto en lo social como en lo económico.
Esta tarea tiene un carácter eminentemente popular. Esta siendo llevada adelante con la cooperación de los sectores sociales interesados en la transformación del país, de tal manera que el gobierno pretende ser el mejor impulsador del cumplimiento de los anhelos y aspiraciones de las grandes mayorías.
Por estas razones el Programa significa el comienzo de una revolución que está cambiando la fisonomía de Chile.
Si en muchos casos la revolución ha significado la perdida de la libertad y el desconocimiento de derechos básicos del individuo, los cambios sociales y económicos que impulsa el Gobierno del Presidente Frei y su partido Demócrata Cristiano constituyen una Revolución en Libertad.
Ella se realiza dentro de la legalidad democrática, sin abusos, sin arbitrariedades sin ahogar la libre expresión de ideologías espirituales y políticas. Y se afianza, porque gran parte del pueblo organizado le está prestando su concurso.
Este apoyo ha sido ampliamente corroborado en las elecciones parlamentarias generales en todo el país y extraordinaria en Valparaíso, efectuadas en los años 1965 y 1966, y por las encuestas de opinión pública realizadas periódicamente.
La revolución que está en marcha y que se está llevando a cabo dentro de los términos ya enunciados junto con dar dignidad al pueblo, tiende a liberarle sus contenidas energías creadoras.
Nuestro movimiento es humanista; es decir, colocamos al hombre como centro del quehacer humano. Creemos en el hombre como individuo. Sobre la base de esta doctrina estamos actuando.
Hoy, el chileno, al revés que antes, se alza como persona. Es, el mismo, sujeto del cambio y de su propio progreso, tal como el Presidente Frei lo ofreció en su campaña.
La representatividad del pueblo está hoy avanzando rápidamente. Son las creaciones de miles de sindicatos, de las Juntas de Vecinos, los Centros de Madres, las Cooperativas, los Centros Culturales, etc., las que hoy le están dando a centenares de miles de chilenos y chilenas la oportunidad de hacer y de decir.
El Gobierno de Frei y de la Democracia Cristiana es el primero en Chile que le está dando a las clases más modestas un papel activo y preponderante.
Estamos terminando con la marginalidad, sin desfiles insolentes en las calles, sin palos, sin gritos destemplados, sin grupos de presión, sin balazos, sin paredones.
El Diccionario dice: Revolución: motín, alboroto, cambio grande en el Gobierno. Nosotros nos quedamos con esta última acepción. Creemos, y nuestro pueblo también, que ha habido un cambio grande en el Gobierno de Chile. Un cambio grande respecto a lo que había en Chile hasta hace dos años.
Revolución, para nosotros, no es matar o apresar a unos cuantos personajes para reemplazarlos por otros, sin ningún cambio doctrinario y, por lo tanto, sin ningún cambio profundo en las políticas.
La Revolución que está en marcha, junto con darle dignidad al pueblo, está liberando sus contenidas energías creadoras.
Entre las Reformas básicas que le dan característica revolucionaria se destacan: la Reforma Agraria; la Reforma Constitucional; la Reforma Educacional; la Redistribución de los ingresos; y, muy especialmente, la Organización de la Comunidad que se está desarrollando bajo novedosas formas que buscan dar a sus miembros igualdad de oportunidades y acceso a las decisiones de las cuales estuvieron siempre marginados por falta de organización.
Les está dando a las clases mis desposeídas nuevos niveles de responsabilidad y de conducción; incorporando a la educación a todos lo niños chilenos; desarrollando la economía y redistribuyendo los ingresos; reformando el sistema político; reformando y ampliando el régimen del trabajo y las bases sindicales; transformando la actividad agraria desde el punto de vista de la estructura de la propiedad y de la explotación del suelo; impulsando una industrialización acelerada; proporcionando vivienda y urbanización a toda la comunidad; ampliando la atención de la salud; creando nuevas oportunidades de ocupación a la población en edad activa; diversificando y ampliando el comercio internacional; y propugnando la integración latinoamericana.
En su propia acción, el Gobierno está actuando para el pueblo, y ello queda patente al reproducir una frase del Presidente Frei en uno de sus últimos discursos, cuando expresaba:
"Este es un Gobierno que está sirviendo al pueblo. Cuando adquiere buses para la movilización colectiva, son para atender primero los barrios populares; cuando construye casas, son para satisfacer primero las necesidades de los trabajadores y de la clase media; cuando hace la Reforma Agraria, es para dar una oportunidad al campesino chileno; cuando da más educación, les está abriendo grandes posibilidades a todos los niños de los trabajadores de Chile.
2.2-La reforma.-
El Decreto 27.952 del 7 de diciembre de 1965, modificó el sistema educacional, le asignó objetivos que reiteraban los vigentes de la educación europea y norteamericana:
1. “Alcanzar un mejor y armonioso desarrollo de todos los aspectos de la personalidad.
2. Capacitarlo para la vida del trabajo.
3. Habilitarlo para que participe inteligentemente en el proceso de desarrollo cultural, social y económico del país”.
El Decreto matriz de la Reforma reestructuraba los niveles del sistema. Estos se iniciaban con la educación parvularia para los niños en edad preescolar. Continuaban con la educación general básica destinada “a atender a los niños entre 7 y 15 años de edad; proporcionará una educación general común de 9 años de duración que, en un primer período la tendrá sólo de 8 años”.
Se organizaba el nivel básico en un “ciclo fundamental de 4 años de enseñanza globalizada y otro de 4 años en que se enfatizará la exploración vocacional”. Se extendería a 9 años cuando se prolongara la educación básica, decisión que finalmente no se adoptó.
La educación media atendería “a la población escolar que haya finalizado la educación general básica” y completará 12 años de estudio. Su estructura tendría dos modalidades: Humanista-Científica y Técnico-Profesional. La primera “preparará a los alumnos que deseen ingresar a estudios de nivel superior”. Sin prejuicio de ello “ofrecerá cursos electivos relacionados con actividades de la producción o de los servicios, como un complemento de la formación Humanista-Científica”.
La educación Técnico-Profesional tendrá una duración que completará 12 años de estudio. Su objetivo será capacitar al estudiante para que se desempeñe en los distintos oficios y funciones técnicas que requiere el desarrollo económico, social y cultural del país y prepararlo para la continuación de estudios superiores.
El nuevo sistema comenzó su implantación gradual en 1966, en 1° y 2° año de educación básica. En educación media se inició a contar de 1968 en 1° medio, para concluir en el 1971. Además se estableció la promoción automática en 1° y 2° año básico.
La evaluación del trabajo del estudiante y del proceso formativo de su personalidad constituyó un elemento central de la acción educacional. La Carpeta de Antecedentes de cada uno debería contener toda la información de la vida escolar y la mayor cantidad de información disponible para que el docente pudiese realizar un adecuado diagnóstico del aprendizaje y de la variable y factores que influyeran en sus resultados. Se establecían cuatro niveles para clasificar al educando:
1. Sobrepasa los objetivos planteados.
2. Alcanza un rendimiento satisfactorio.
3. Rendimiento insatisfactorio.
4. Logra un rendimiento mínimo.
Se complementaba lo anterior al comprender el grado de desarrollo según el esfuerzo demostrado en relación con la capacidad de cada estudiante, desde los que la emplean al máximo, los que la utilizan en forma satisfactoria y los que hacen en un grado insatisfactorio.
Ello significó un cambio apreciable al considerar que la evaluación no sólo debería medir los resultados de aprendizaje, sino también los procesos, las instituciones, los programas y también las características y condiciones del personal docente. Todo lo cual hizo necesario preocuparse de superar las asincronías o desfases entre las normativas vigentes en el sistema escolar y los principios curriculares pedagógicos y evaluativos que empujaban los programas de cambio del Ministerio de Educación.
En 1967 se creó el Servicio nacional de Evaluación, dependiente del CPEIP, cuya tarea central fue la administración de una prueba nacional al término de la enseñanza general, destinada a medir habilidades verbales y matemáticas. Esta prueba se constituyó en un elemento para reforzar el mecanismo de ingreso a la enseñanza media por la vía de las capacidades académicas. Al mismo tiempo, se establecieron las pruebas locales de fin de semestre, confeccionadas en forma estándar y administradas por comités locales de profesores, de acuerdo con los programas de estudios oficiales.
Adquirió relevancia el tiempo pedagógico de los docentes (anticipando las “actividades curriculares no lectivas” de hoy), para lograr la aproximación real de las operaciones y significados de las nuevas prácticas que se promovía. Se acentuaba un discurso unitario de la Reforma, que integraba en un relato coherente y significativo, el conjunto de las distintas iniciativas para conectarlo con temas sensibles a la tradición docente y cultural. Como subrayar que la educación pública es una función del estado, una actividad esencialmente moral y secundariamente instrumental, con un rol central del Ministerio, orientada por solidaridad y no por competencia, por la participación y no por la tecnocracia.
Tanto en la educación básica como en la media, se trataba de dar a los estudiantes perspectiva de largo plazo, con una dimensión cívica que auspiciara el desarrollo personal, ayudara a dar coherencia y capacidad de síntesis al pensamiento, a razonar críticamente para romper los mecanismos inmovilizantes, generar valores acordes a la época en que se vive y acceder a la cultura propia y universal. El profesor, es un organizador del conocimiento y de la interacción del estudiante con el objeto del conocimiento. Es uno de los ejes del sistema educativo junto al alumno, así como lo es el contexto en que se encuentra la escuela.
La educación se centraría en el aprendizaje y en el estudiante que aprendía. Por lo tanto, se destacarían los factores externos al proceso como los recursos disponibles, el tiempo dedicado a la información de los hechos y a las tareas.
El aprendizaje se entendía como el resultado del pensamiento que procesa los materiales informativos en las varias instancias del método instruccional. Y era importante identificar las distintas fases o funciones del pensamiento al aprender. Enseñar es ayudar a pensar, a desenvolver estas distintas funciones del pensamiento, dentro de la enseñanza formal según el currículo, pero atento a cambiarlo cuando se conocieran las características del educando.
En plazo relativamente corto se pasó del aprendizaje como adquisición de respuestas -ligado a la teoría conductista, predominante hasta la década de los cincuenta, que estaba relacionado con la línea científica de corte asociacionista: al aprender se registran mecánicamente los mensajes informativos, y el profesor debía crear y moldear la conducta del estudiante- al aprendizaje como adquisición de conocimiento. El centro es la información y el docente es un transmisor del conocimiento y agencia los medios para que el alumno capte la información especificada.
La Reforma consideró el aprendizaje como construcción de significado. Se deseaba lograr un estudiante autónomo, autorregulado, que descubriera sus propios procesos cognitivos, tuviera en sus manos el control del aprendizaje y no se limitara a adquirir conocimientos, sino que los construyera, usando la experiencia previa para comprender y dar forma al nuevo aprendizaje.
Se establecían también algunos apoyos pedagógicos más personalizados para los alumnos con rendimiento más limitado, para superar los desequilibrios que afectaran la promoción automática. Cada escuela debería adoptar las estrategias que estimara más funcionales para enfrentar los problemas emergentes en este caso, a través de una planificación y evaluación periódica de sus actividades. La actitud científica de los docentes, individual y colectivamente, garantizaría superar los diferentes grados de aprendizaje, habida consideración de las características y aptitudes del grupo de escolares.
Para fortalecer la capacidad de los docentes ante los nuevos desafíos, se fundó, en acuerdo con las organizaciones gremiales del profesorado, el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas, CPEIP, que actuaría, no sólo como motor del aprendizaje continuo de los docentes, sino también en la investigación e innovación, al que prestaron su concurso muchos de los mejores académicos del país.
En el mismo ámbito de la profesión docente y dada la insatisfacción respecto a la tradicional Escuela Normal, se acordó convertirla gradualmente desde 1967, en una institución de nivel postsecundario y se quiso elevar la calidad de la formación normalista a través de un programa ad hoc de reforma.
Como se comprenderá, la Reforma tuvo éxito en los aspectos técnico-pedagógicos que, junto con los cambios curriculares, fueron eficaces y lograron legitimidad en los diferentes agentes del sistema. Pero la Reforma resultó ser más integral. Además de las dimensiones curriculares, pedagógicas y de profesionalización docente, hubo un gigantesco esfuerzo de expansión de las oportunidades educativas, tendiente a superar rápidamente los fenómenos de baja escolarización, analfabetismo y deserción escolar, entonces bastante graves.
De una matrícula de 1.725.302 estudiantes en todos los niveles del sistema educativo, en 1964 se avanzó a una matrícula de 2.477.254 alumnos en 1970 (43,5% de incremento en seis años). Para hacer posible este histórico salto se desarrolló un conjunto de políticas eficaces: se contrataron y capacitaron extraordinariamente 5.000 nuevos maestros para la educación básica y se incrementó la matrícula en los centros universitarios de formación docente; entre 1965 y 1967 se construyeron 1.145.000 metros cuadrados de edificación, a los que sumaron nuevas superficies en los años siguientes, dando un inédito promedio anual de 273.000 metros cuadrados. Hubo también un gran aumento en la provisión de textos y otros materiales. La Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas fue instalada en 1964 y promovió un notable conjunto de prestaciones y apoyos compensatorios, en alimentación escolar, becas y otros.
En 1964 se dedicaba a la educación 4% del Producto Nacional Bruto. Al término del gobierno se le destinaba 5,7%. En suma, la Reforma Educacional fue un intento de lograr que la educación sirviera para dar forma constructiva a las aspiraciones de liberación y progreso de la población del país, que se habían expresado en la obra de los pensadores e intelectuales, receptores bastante activos del pensamiento surgido en Occidente después de los conflictos mundiales.
Expandir los servicios educacionales haría posible ampliar la participación de la comunidad nacional en el común objetivo de superar las limitantes condiciones económicas de un sector importante de la población de un país en desarrollo.
La movilidad social se agilizaría a través de la integración del sistema educacional, que acogería sin discriminaciones a todos los niños y jóvenes. La orientación vocacional y profesional los habilitaría para el mundo del trabajo y de las dinámicas sociales propias de un país que se incorporaba a las nuevas realidades políticas y económicas internacionales.
3.-Ganancias para Chile con esta Reforma.-
- En el período anterior a la Reforma el gasto público en educación creció en un 1% anual, entre los años 1964 y 1966 creció en un 55%.
- El aumento de metros cuadrados de escuelas construidas subió de 160.668 en 1964 a 594.100 anuales, promedio de los años 1965 y 1966. El aumento corresponde a más de 3 veces.
- De las 2500 escuelas construidas, más de mil han sido ubicadas en las zonas rurales, para contrarrestar el abandono en que se hallaban las áreas campesinas en materia de educación.
- La Reforma Educacional, implica un cambio de métodos y programas de estudio; más de acuerdo con las características de nuestro país y de nosotros.
- La prolongación de los estudios primarios de 6 a 8 años.
- El aumento considerable de matriculas, que ha subido del 83% de los niños en edad escolar matriculados en 1964, al 92% en 1966, porcentaje que es uno de los más altos del mundo.
- Respecto a la educación de adultos, en 1966 el Presidente Frei inauguró el Instituto de Capacitación Profesional. La matrícula ha sido de 21.000 trabajadores en 1966 y de 32.000 en 1967.
- En el quinquenio 1960-64 el incremento promedio de matrículas alcanzó a 60.000 estudiantes anuales. En 1965 el incremento fue de 220.000 y en 1966 de 300.000 estudiantes respecto a 1964.
- La matrícula de los liceos ha aumentado en más de un 30 % entre 1964 y 1967 en lo referente a educación secundaria, o sea el mayor aumento habido en Chile en tan corto plazo.
- Las Universidades han aumentado las matrículas, entre 1964 y 1967, en más de 5.000 estudiantes, o sea, han subido cerca de un 40%, que es, también, el mayor aumento habido en Chile.
- Los desayunos escolares alcanzaron a 987.000 en 1966, y los almuerzos a 463.000, lo que favorece a todos los niños, sin excepción.
- Además, en 1965 participaron 8.500 profesores en los cursos de perfeccionamiento del Magisterio y en 1966 otro tanto.
Biografía de Eduardo Frei Montalva.-
Eduardo Nicanor Frei Montalva, nació el 16 de enero de 1911, en Santiago de Chile. Sus padres Eduardo Frei Schlinz y Victoria Montalva Martínez, se casan en 1910. En 1914, parte la familia a Lontué, en una de cuyas viñas contratan al padre como contador. Nacen sus otros dos hermanos: Arturo e Irene. En este lugar, asiste a la escuela pública de Lontué. En 1919, la familia regresa a Santiago y el joven ingresa al Seminario Conciliar de Santiago, donde permanece interno hasta 1922.
En 1923, entra al Instituto de Humanidades Luis Campino, de donde egresa a los 17 años en 1928. En 1929, a los 18 años ingresa a la Escuela de Derecho de la Universidad Católica.
Entra a la Asociación de Estudiantes Católicos (ANEC) cuyo capellán es Oscar Larson. En 1930, aparece la Revista de los Estudiantes Católicos REC, publicando en el nº 2 el primero de sus artículos. Además de colaborar en la revista, Frei hace clases vespertinas después de su horario en la universidad.
En 1931, es nombrado Secretario General de la Acción Católica y relator de la primera Semana Social de Chile. A los 20 años da su primera conferencia sobre la doctrina social cristiana.
En el plano político, en julio de ese mismo año cae Carlos Ibáñez del Campo y en diciembre es elegido Juan Estaban Montero. El año 1932 trae consigo la caída de Montero, la breve república socialista de Grove y finalmente la estabilidad y la legalidad con Arturo Alessandri Palma.
En 1933, termina su carrera de abogado con su tesis “El régimen del salariado y su posible abolición”. Recibe su título de abogado el 27 de octubre de 1933, y por acuerdo unánime del Consejo Superior de la Universidad le otorgan el Gran Premio de Honor. Posteriormente fue nombrado profesor ayudante en las cátedras de Política Económica, siendo profesor titular de Derecho del Trabajo.
Frei parte a Roma, al Congreso Iberoamericano de la Juventud Universitaria Católica, donde es elegido Secretario General del congreso. En esta ciudad conoce a Giovanni Papini y visita otras ciudades italianas. Luego pasa a España, donde se reúne con Gil Robles y la poetisa Gabriela Mistral. Pasa a Francia, asistiendo en París a conferencias con Jacques Maritain.
Regresa a Chile a mediados de 1934, inscribiéndose en la Juventud Conservadora y escribiendo para el Diario Ilustrador. Ese mismo año acepta la dirección del Diario Tarapacá de Iquique a los 23 años, cuidad donde permanecerá hasta 1937.
El 27 de abril de 1935, contrae matrimonio con María Ruiz-Tagle Jiménez en la capilla del Instituto de Humanidades.
Ese mismo año en una concentración entre el 11 y el 13 de Octubre, en el Teatro Princesa de Santiago, nace la Falange Nacional de la Juventud Conservadora. En 1937, postula como diputado en las elecciones parlamentarias por la Provincia de Tarapacá, siendo derrotado. Regresa a Santiago y publica su primer libro Chile Desconocido. Pasa a formar parte de la Junta Directiva del Partido Conservador.
En 1938 la Falange Nacional decreta la libertad de acción en la elección presidencial, desvinculándose del Partido Conservador y naciendo como partido independiente. En 1940, publica uno de sus libros fundamentales “La Política y el Espíritu”, además es elegido presidente del partido, cargo que mantendrá hasta 1946.
En 1945, el Presidente Juan Antonio Ríos lo nombra Ministro de Obras Públicas y Vías de Comunicación, a los 34 años. A principios de 1946, renuncia al cargo ante los acontecimientos políticos que dejan 3 obreros muertos. En 1947, la primera reunión mundial demócrata cristiana da su apoyo a la Falange Nacional. En diciembre, Frei convoca a un Congreso nacional extraordinario, reafirmando la existencia del partido con la intervención de Monseñor Manuel Larraín Errázuriz.
En 1949, Frei es elegido senador por Atacama y Coquimbo. Publica un nuevo libro “Historia de los Partidos Políticos Chilenos” en colaboración con Alberto Edwards Vives. En 1950, es delegado ante las Naciones Unidas y viaja a Nueva York. En 1952, el senador Frei presenta su candidatura en las elecciones presidenciales. Tiene 41 años. Sale electo Carlos Ibáñez del Campo, quien le solicita la organización del gabinete de ministros, que no se concreta.
En 1954, es designado por las Naciones Unidas presidente de la comisión preparatoria el informe para la Conferencia de Cancilleres de Río de Janeiro. Integran esta comisión Carlos Lleras Restrepo (expresidentes de Colombia) y Raúl Prebisch, director de CEPAL. Este informe sirvió de base para los estudios posteriores realizados en cuanto a desarrollo económico e integración Latinoamericana.
En 1956, es elegido senador por santiago con la primera mayoría. El 27 de Julio de 1957 la Falange Nacional se convierte en el Partido Demócrata Cristiano. Se le ofrece la candidatura a la Presidencia de la República para las elecciones de 1958. Elegido presidente don Jorge Alessandri Rodríguez, Frei obtiene el tercer lugar.
En esta época publica 3 nuevos libros: “Sentido y forma de una política”, “La verdad tiene su hora” y “Pensamiento y acción”. En 1960, dicta un Montevideo la conferencia “La misión de la Universidad en América Latina”, de gran difusión en su época.
En 1961, es elegido presidente del Primer Congreso Mundial de la Democracia Cristiana, celebrado en Santiago de Chile, con la concurrencia de delegaciones de toda América Latina, de los países europeos, norteamericanos y algunos africanos
Ese año es invitado especial en la Universidad de Oxford a un seminario sobre los problemas de las naciones en desarrollo, con delegaciones de todo el mundo. Entre 1960 y 1962 dicta clases en la Universidad de Columbia sobre la problemática de América Latina y en 1962 da una conferencia en la Universidad de Notre Dame sobre el desarrollo e integración de los países latinoamericanos.
El 4 de Septiembre de 1964 es elegido Presidente de la República de Chile, con una de las más altas votaciones históricas. Asume el mando de la nación el 4 de Noviembre de 1964.
En 1965 realiza una gira presidencial por Francia, reino Unido, Alemania Federal, Italia y el Vaticano. De paso visita países de América Latina como Argentina, Uruguay, Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela, donde pronunció importantes discursos sobre problemas internacionales.
A su regreso, inicia sus grandes planes de vivienda, educación, reforestación, reforma agraria, chilenización del cobre y salud. Creación de la comisión Nacional de Cultura, de la Consejería Nacional de Promoción Popular y de las Juntas de Vecinos. 1966, es el año del grupo Andino, indicado por su carta en enero de 1965 y que culmina con su famoso discurso en la Plaza Bolívar de Bogotá, Colombia en agosto de 1966. Ese mismo año se firman los convenios del cobre.
En enero de 1967, el Congreso Nacional le niega el permiso constitucional para viajar a Estados Unidos, invitado por el Presidente Lyndon B. Johnson. En abril participa en la reunión de presidentes americanos realizada en Montevideo, Uruguay. En 1970, se le entrega el título Doctor Honoris Causa de la Pontificia Universidad Católica de Chile, además promulgó la Ley de reformas de la Constitución Política, que otorga el derecho a sufragio al analfabeto y baja el límite de capacidad ciudadana a los 18 años. El 4 de noviembre de ese mismo año entrega el mando presidencial al Dr. Salvador Allende Gossens.
En 1971, dicta conferencias en la Universidades norteamericanas de Dayton, Ohio, De Boston y en el consejo de las Américas de Nueva York. En las elecciones parlamentarias de marzo de 1973 es elegido senador por Santiago con la primera mayoría, siendo además presidente del Senado. Publica otro libro “Un mundo nuevo”.
El 11 de septiembre de 1973 un golpe de estado lleva al poder a las Fuerzas Armadas; se suicida el Presidente Allende, quedando en parlamento disuelto y los partidos políticos en recesión.
Entre 1973 y 1977 participa y es invitado a diferentes países y conferencias como la Athlantic Conference en 1976. Publica en 1957 su libro “El mandato de la historia y las exigencias del porvenir” y en 1977 su libro fundamental “América Latina: opción o esperanza”, traducido en varios idiomas. En 1981, aparece su último libro “El mensaje Humanista”.
El 22 de enero de 1982 fallece en Santiago, a 6 días de haber cumplido 71 años.
Su muerte hasta los días de hoy es investigada, ya que no fue una muerte natural. La principal hipótesis es que fue asesinado a petición del gobierno militar, comandado por Augusto Pinochet, debido a que Frei se había convertido en el principal oponente público hacia su gobierno de dictadura.
- Discurso de S. E. el Presidente de la República, Don Eduardo Frei Montalva.-
“Vivimos en una época en que las formas de vida y de trabajo cambian aceleradamente, creando problemas de orden educacional tanto a las nuevas generaciones como a los adultos.
Las actuales condiciones que ofrece la sociedad constituyen un desafío para los gobernantes, sociólogos, economistas, científicos y educadores. El fin de todos ellos es lograr la felicidad y la liberación del hombre, en el marco de la revolución social contemporánea.
Las nuevas formas sociales han traído como consecuencia la transformación de las instituciones docentes y la educación ha avanzado hacia un plano preferente de atención, en circunstancias de que tradicionalmente se le atribuía un rol secundario. Además, se ha comprendido que la educación constituye una de las formas de capitalización de la riqueza de un país, expresada en los talentos del hombre.
La realidad social de nuestro tiempo, con todas las complejidades que ofrece, no es una mera consideración teórica; es un hecho objetivo y se verifica por la demanda creciente de sectores cada vez más amplios, por una mejor educación. Tanto quienes están en edad escolar como quienes se han incorporado ya a la vida del trabajo, advierten la necesidad de estar al día en la preparación que la educación les proporciona. Las oportunidades de tipo educacional son, por lo dicho, no sólo crecientes y constantes, sino también progresivas en cuanto a quienes de ellas se benefician.
Si se examina la realidad educacional de América Latina encontramos que la situación es verdaderamente dramática: 50 millones de analfabetos; un promedio de escolaridad que no alcanza a los 4 años; educación de nivel medio de tipo profesional sólo para un tercio de la población escolar. Culmina este desolador panorama con la Enseñanza Superior, la cual aparece sirviendo sólo a una minoría privilegiada.
Lo anterior afecta al progreso social y económico. En lo social, no puede vivirse la auténtica democracia que sirve de ordenamiento a los pueblos hispanoamericanos. En lo económico, su consecuencia es la baja productividad: existe un círculo vicioso entre el estancamiento social y el bajo rendimiento del trabajo. La sociedad latinoamericana tiende a involucrar, consagrando la desigualdad y la pobreza para una vasta mayoría.
La carencia de educación no permite que se comprenda el tipo de acción que deba emprenderse para transformar la realidad negativa que se ha anotado. Naciones que no disponen de los instrumentos mínimos de comunicación, como son el uso del lenguaje oral y escrito, están en una situación desmedrada para colaborar en el progreso.
Si la producción cada vez tecnificada requiere de obreros calificados, de especialistas de mediano y alto nivel, la demanda que proviene del campo del trabajo no encuentra satisfacción en la preparación que el hombre de América Latina posee.
La situación exige encarar con rapidez y firmeza los problemas. Cada minuto que se retarde la puesta en marcha de una política educacional que incorpore al mayor número posible de personas en edad de recibir educación, y que al mismo tiempo prepare en todas las especialidades profesionales que la producción exige, constituye una pérdida irreparable. Es un capital humano, el más valioso que pueda poseer una nación, el que se frustra.
Conscientes de la responsabilidad educacional, hemos dedicado nuestra preferente atención a la expansión de los servicios. En sólo doce meses, 200 mil nuevos alumnos han podido ingresar al sistema escolar; ha sido necesario salvar la escasez de personal docente mediante la formación acelerada de miles de maestros primarios; el déficit de construcciones escolares, de las cuales casi un millar son rurales. El número de salas de clases que esto significa alcanza a 5.800. También se ha incrementado la educación media, con la creación de 38 liceos vespertinos y nocturnos, destinados a posibilitar la prosecución de los estudios de quienes trabajan.
Podemos agregar que la tasa de escolaridad primaria se ha elevado, con las medidas citadas, a un porcentaje que supera al 90%. En lo que atañe a la educación media, se proyecta alcanzar en forma progresiva para los años que vienen, una tasa de escolaridad que alcance, por lo menos, al 45%. Las naciones de alto desarrollo poseen esas tasas de escolaridad, que ya se ha logrado en la educación primaria y que se está en vías de alcanzar para la educación media.
Por lo expuesto, pareciera que la política educacional estuviera enfocada solamente en los aspectos cuantitativos. Sin embrago, no es así. Interesa también atender la calidad de la educación, y para ello se está trabajando en la clarificación de objetos educacionales, de acuerdo con nuestras realidades, y que sean alcanzables. Se estudian nuevos programas.
Las técnicas de la enseñanza y la incorporación de métodos más científicos, son otro aspecto de la preocupación por hacer que nuestra educación sea cada día mejor.
El progreso de la pedagogía, en el dominio internacional, ha sido notable. La educación nacional ha quedado retrasada frente a esos progresos, porque no ha respondido en forma dinámica – en la adaptación de los avances de la educación moderna – a las condiciones existentes en Chile.
La realidad educacional chilena, por las causas indicadas, revela no estar adecuada a lo que de ella se espera. Existe un sentido de frustración en muchos egresados de establecimientos educacionales, que no encuentran una ubicación positiva en la sociedad en que deben actuar. Existe insatisfacción espiritual y moral en diversos sectores de la juventud, que son atribuibles al defectuoso proceso formativo.
El tipo de individuo que la educación debe entregar, debe ser no sólo una persona que esté informada y que posea conocimientos. Eso es sólo un aspecto y el menos significativo, de lo que se espera de la educación. Es exigible que la sociedad reciba individuos formados en el orden moral, dotados de una personalidad integrada, con sentido de responsabilidad y confianza en sí mismo. También se requiere que posea un sentido de los valores y que este asistido de un juicio crítico sano.
El tipo de hombre que debe entregar la educación debe ser capaz de aprender a seguir aprendiendo, para que se pueda entender sus conocimientos más allá de las aulas. Además, es fundamental que posea la capacidad de transformar sus conocimientos en acción, para que pueda incorporarse eficientemente a la vida social y, dentro de ella, a la actividad del trabajo.
La situación educacional, tal como se presenta, excede el campo de acción del profesorado. Es una responsabilidad nacional que afecta a todos los chilenos y, en primer lugar, al gobierno. Para esclarecer lo que deba hacerse, se necesita del examen objetivo y del diálogo abierto entre todos los sectores que componen nuestra nacionalidad.
Otro aspecto sobre el cual conviene proyectar nuestra atención, es el que se refiere a la ausencia de una orientación individual y vocacional. Nuestros niños deben tomar decisiones relativas a la actividad a que se dedicarán en el futuro, a una edad en la que no está aún definida la vocación ni existe el auxilio ni el discernimiento suficiente. Entre los 12 y 13 años la personalidad del hombre está en pleno cambio y resulta inconveniente forzar decisiones de tipo vocacional, cuando la formación de la personalidad atraviesa por una etapa de crisis.
Sólo se puede satisfacer la necesidad de exploración de aptitudes, vocacionales, prolongando al máximo posible la educación general. Las condiciones económicas imperantes en Chile fuerzan a extender la educación general básica, para poder cumplir adecuadamente la exploración vocacional, a 8 o 9 años de estudios generales.
Estas formulaciones fueron debidamente presentadas en un debate que se prolongó durante varios mese en el Consejo Nacional de educación de la Superintendencia de educación, en el que se encuentran representantes de las Universidades del Magisterio organizado, del la Educación Particular, de los padres de familia, de los sectores de la producción agrícola, industrial y de los trabajadores. Todos coincidieron en forma unánime en la aprobación de las ideas fundamentales de esta nueva estructura.
Todas estas razones y hechos me han decidido a poner en marcha la Reforma Educacional que nos congrega hoy día. Esta consiste, como se ha dicho, en una nueva estructura del actual sistema de educación nacional que ofrezca un nivel de 8 años de educación general básica, continuado en un ciclo de 4 años de estudios científico-humanistas o técnico-profesionales.
La Reforma Educacional formula, asimismo, la decisión de encarar progresivamente la atención escolar del párvulo, importante problema de la familia obrera y campesina que es preciso atender continuadamente. Al término de estos niveles de estudios, la educación superior debe abrir posibilidades extraordinarias de formación en profesionales y disciplinas que rebasen el marco tradicional, para diversificar su acción en las nuevas actividades exigidas por le desarrollo del arte y la ciencia, y de las técnicas.
En otro orden de acciones, es indispensable adecuar la estructura y funcionamiento de los servicios educacionales a los requerimientos del nuevo sistema e igualmente a las modernas técnicas de administración, tanto central como de los establecimientos, a través de un proceso altamente tecnificado que evite toda interferencia que sea ajena a los altos fines de desarrollo integral de estos servicios. Al respecto, se ha preparado un proyecto de ley que enviaré próximamente al Honorable Congreso.
Nadie desconoce que una Reforma Educacional debe tener en cuenta no sólo la formulación de sus objetivos, programas y técnicas modernas de aprendizaje, particularmente del educador, quien logra, en último término, estas metas. Reconocemos como tal, no sólo al profesor, sino también al padre de familia. La calidad de la educación refleja la calidad del educador, por lo tanto, debemos destinar parte fundamental de nuestra preocupación y recursos a las tareas de formación y perfeccionamiento del profesorado.
La nueva estructura del sistema educacional y la expansión de la población escolar que será preciso atender en los próximos años, obligarán a revisar la preparación del profesorado en su orientación, programas y métodos. Igualmente, hay que considerar la cantidad de profesores que el país necesita. Al entrar en este delicado problema, nos hacemos un deber declarar que el maestro, cualquiera que sea el nivel en que se desempeñe, es un profesional que debe tener un status social y económico acorde con la alta función que desarrolla en la sociedad.
Si observamos que en e proceso educacional tiene igual valor relativo cualquier punto del sistema, no es posible comprender fácilmente el hecho de que los profesores que atienden sus diversos niveles, tengan un separación formativa, profesional, económica y social tan marcada como la actual. Añadiendo a esta situación el convencimiento de que es precisamente en los niveles educacionales iniciales donde se juega casi definitivamente el resultado final del proceso educativo, al marcarse, durante este período, las huellas más profundas en la mente y en los hábitos de los alumnos, se puede concluir también que deberemos vigilar que la formación de profesorado para el nivel básico, sea una de las más cuidadas y rigurosas, y abierta a las mayores oportunidades de perfeccionamiento continuado. De un modo análogo, parece existir consenso en que el requisito de ingreso a los estudios de esta profesión se ubique al más alto grado posible, de tal manera que se eleve efectivamente la calificación promedio de estos estudios. Esto sitúa definitivamente los estudios pedagógicos de cualquier tipo y nivel, en el rango de la Educación Superior.
El maestro chileno ha estado presente en la formación de nuestra nacionalidad. A él le ha correspondido, junto al padre de familia, revelar, a la incansable curiosidad infantil, el mundo maravilloso de la cultura y auténticos valores de la nacionalidad. Al iniciar esta trascendental etapa de la educación, deseo no sólo expresar mi preocupación por dar respuesta a sus legítimas aspiraciones, sino agradecer su generosa y sacrificada colaboración en este año, la que confío se mantendrá en el futuro.
A los padres de familia y especialmente a la sacrificada y heroica madre chilena les puedo decir, con legítimo orgullo, que nunca tanto como hoy, comprendo y valoro su autoridad, opinión y su preocupación constante por si máxima riqueza y herencia: la inteligencia y el valor de sus hijos. Para ello, no sólo estamos levantando escuelas y formando maestros, sino que hemos iniciado el Programa Nacional de Becas y Préstamos de Estudio que en 1965 sirvió a 17.500 becas en el nivel medio y 2.015 préstamos a universitarios. Este programa permitirá una substancial modificación en las facilidades de continuación en los estudios superiores. Asimismo, deseo garantizarles que en mi gobierno la familia, célula básica de nuestra sociedad, mantendrá su derecho a decidir sobre el tipo de educación y formación que desee para sus hijos a través del sistema de educación pública y privada, cuya cooperación agradecemos y requerimos.
Al terminar estas palabras de fe y confianza en chile y sus posibilidades, valoramos, más que nunca, la tradición cultural y educacional de la Nación, acuñada en cuatro siglos de historia. De ella hemos obtenido respuestas y momentos culturales de honda significación nacional y aun latinoamericana. Hoy confiamos en que esta Reforma de la Educación Chilena abra el camino de una auténtica e histórica transformación social”.
- Discurso del Ministro de Educación Don Juan Gómez Millas.-
1.- La Educación y la Sociedad.-
Los cambios sociales traen consigo y en parte vienen precedidos por mutaciones en los valores que diseñan formas nuevas de vida; ellos aportan también transformaciones en las técnicas de producción, en el espíritu y objetivo de las ciencias o las anuncian.
Sus exigencias producen modificaciones profundas en los niveles y características de la educación.
La sociedad moderna reclama que la escuela se abra a la vida en sus motivaciones y programa; al mismo tiempo la actividad productora y creadora de bienes espirituales o materiales aspira a participar en la responsabilidad educacional.
Los empresarios y sindicatos quieren que las preocupaciones pedagógicas y la formación y entrenamiento de personal se acerquen a los lugares de producción y a los servicios.
Las torres de marfil de la educación se están derrumbando, porque ellas esconden objetivos culturales y educacionales de una sociedad que muere. La vida, en sus variadas formas aspira a integrarse con profundidad a un proceso de educación, y la educación, considerada como parte básica de toda vida, anhela ser el espejo de los diversos momentos de la actividad cultural y social, y promotora de sus proyecciones futuras. La educación tiene dos caras: con la una mantiene cierta estructura y orden social históricamente logrado, y con la otra contempla y proyecta el aniquilamiento de lo establecido y su reemplazo por un nuevo orden. No hay educación revolucionaria que no sea al mismo tiempo conservadora; ni hay educación conservadora que no sea, en cierto modo y por las contradicciones internas de toda sociedad, promotora de cambios revolucionarios. La Pugna dialéctica que se entabla en estos procesos sociales y educativos tienen dos fronteras límites: la fosilización de la sociedad y de la educación, o la anarquía devastadora del esfuerzo humano. Las sociedades se deterioran, o porque sus estructuras no se modifican, o porque en ellas los cambios funcionan con tanta rapidez que no alcanzan a sostener la acción y el pensamiento, y producen la enajenación del individuo.
2.- Lo que la nación chilena espera de la educación.
Lo primero que tenemos que preguntarnos, si queremos mejorar nuestra educación, es qué es lo que la nación chilena pide a su educación. Ello es:
Unidad capaz de construir la comunidad; pero, al mismo tiempo, rechaza la uniformidad, a fin de mantener la concepción pluralista democrática y promover la liberación efectiva del hombre;
Capacitación del niño y del adolescente para que se mantengan vigilantes y activos, conscientes y responsables, solidarios y dispuestos al sacrificio como ciudadanos de una república democrática;
Que procure hacer de cada individuo una persona eficiente en el trabajo que le señalen sus capacidades, abierto a las modificaciones que producen la ciencia y la técnica, las necesidades y las aspiraciones culturales, y
A una reeducación permanente, cualquiera que sea el nivel de su actividad.
3.-Educación general básica.
Para alcanzar estos objetivos, debemos aceptar: que durante el período de la niñez el principal motivo de actividad del ser humano en su formación general; que sólo con posterioridad a este período debe iniciarse su especialización profesional para obtener de ello un resultado provechoso y justificar las altas inversiones que se requieren; que esta especialización o profesionalización se prosiga a través de períodos de estudios medios y superiores; que el período de edad más apropiado para esta educación general común y básica es entre los 6 y 15 años cumplidos.
Entendemos por educación general común aquel conjunto de oportunidades que ofrecerá la escuela a todos los niños, entre los 6 y 15 años de edad, de descubrimientos, desarrollo y habilidades y capacidades personales, adquisición de conocimientos y aceptación y práctica de valores comunes a todos los hombres, sin distinción radical, social, económica o religiosa, ni especialización profesional; todo esto dentro de un sistema, bajo la dirección de maestros.
Durante el período de educación general común se ofrecerá al estudiante una respuesta a sus necesidades culturales, se realizará su exploración vocacional; ocuparemos para ello el tiempo que actualmente se destina a los 6 años de primaria y al primer ciclo de educación media. Por el momento, aplicaremos el concepto de enseñanza general básica hasta el 8° año, mientras creamos las circunstancias favorables para extenderla a 9 años. Esta aplicación se iniciará el año próximo con el 1.er y 2° años, como experiencia, en un gran grupo de escuelas y con el 7° año al nivel nacional. Este 7° afio reemplazará el primer año de todas las escuelas de enseñanza media técnico-profesional secundaria y normal. Al término de los 8 años de estudios generales comunes, después del período de orientación, los alumnos que deseen proseguir estudios se distribuirán, de acuerdo con sus intereses y capacidades, en los diversos tipos de escuelas de enseñanza media en un ciclo de cuatro años. Al final de éste se les otorgará la licencia de estudios medios. Esta licencia permitirá al estudiante postular a estudios superiores universitarios. El grupo técnico-profesional obtendrá además diplomas de capacitación profesional que les habilite el ingreso a la producción o a los servicios.
El sector científico-humanístico completará 4 o 3 años de estudios, mientras la educación general común mantenga una escolaridad de 8 a 9 años. En cambio, el sector de educación técnico-profesional posterior a la educación general común completará 2 a 3 años de estudios especializados para otorgar diplomas de capacitación profesional. Los estudiantes en este sector medio que aspiren a continuar estudios superiores podrían ingresar a estudios de preparación en ciencias humanas, o ciencias de la naturaleza, según el tipo de formación profesional que aspiren a obtener en establecimientos de educación superior. Los planes de estudios que se diseñen para este año preparatorio habrán de incluir asignaturas científicas o matemáticas básicas, tecnología y humanidades, según las características dominantes en el programa de los colegios universitarios o escuelas técnicas a que pretendan ingresar.
Al término del año preparatorio los estudiantes recibirán un certificado de aptitud para postular a estudios superiores en institutos especializados o universidades.
Antes de continuar debo explicar sucintamente por qué mantendremos un período de educación general de 8 años. En general, el niño es incapaz de tomar una resolución vocacional-profesional bien fundada antes de los 15 años. En todas partes las escuelas técnico-profesionales que continúan inmediatamente después de la licencia primaria de 6 años tienen una retención escolar bajísima. Ni el vigor físico, ni la personalidad en plena formación permiten iniciar al niño antes de los 15 años en el trabajo productor. Por otra parte, los conocimientos generales (matemáticas, lengua, etc.) que necesita un estudiante para profesión u oficio, las disciplinas y otros elementos educacionales e instrumentales, no alcanzan a completarse antes de 8 a 9 años de estudios generales. Son exigencias de formación profesional provenientes del desarrollo científico-técnico. Estas razones, y otras, son las que hoy día imponen en todo el mundo culto una educación general no de 6 sino de 8-9 años. Por último una educación técnico-profesional moderna no puede fundamentarse sin una formación general previa; de otra manera, se convierte en una mera adquisición de habilidades, en una especialización terriblemente enajenante de la persona humana.
4.- Educación secundaria.
La orientación que se acentuará en el 5° año y en los posteriores nos permitirá tener proporcionalmente menos candidatos de ingreso al sector científico-humanístico; pero mejor preparados y motivados; la calidad de los estudios elevará la educación secundaria y con ello la superior universitaria científico-humanística una capacitación para las actividades productoras, nos hemos quejado de su carencia de practicidad, atribuyendo a ella una función propia de la educación técnico-profesional y que no se ofrece ni en cantidad ni en calidad a los estudiantes; pero esta reforma ahora respetará la esencia de la educación científico-humanística y no necesitaremos pedir a ella lo que podrán dar para un mayor número y en mejores condiciones las ramas de la educación técnico-profesional. Grupos de estudiantes más numerosos y mejor motivados y orientados ingresarán al sector técnico-profesional, hoy día muy inferior en cantidad a las ramas paralelas del liceo. Más o menos el 49% de los trabajadores industriales sólo tiene educación general, y muy incompleta, y sólo un 17% ha obtenido educación profesional. Estos defectos, mantenidos a través de años, provocan, no sólo males en la producción misma, sino un aumento de personal en los servicios administrativos públicos, mal endémico de los países en desarrollo y fuente de gastos innecesarios y de inflación.
En el ciclo de la enseñanza media, la escuela se abrirá como un abanico para ofrecer en sus varillas diversas posibilidades de diferenciación en el sector científico-humanista y de especialización en el técnico-profesional. En el sector técnico-profesional se conservará un tronco de formación general humanística para evitar el desequilibrio excesivo que pueda producir el énfasis en ciencia aplicada y técnica.
En el sector científico-humanístico habrá diferenciaciones destinadas a considerar las capacidades e intereses de los alumnos dentro de los campos de ciencias humanas, matemáticas o naturales.
5.- Promoción, selección, orientación.
Durante el período de estudios generales los alumnos serán promovidos automáticamente de un curso al superior sobre la base de porcentajes de escolaridad y rendimientos mínimos, y estableciendo en los cursos superiores el sistema de grupos de alumnos por nivel de capacidad adquirida. Al final del 4° y del 8° año habrá exámenes estándar nacionales de contornos generales comunes para todos los niños de escuelas públicas o privadas. A partir del 5° año se intensificará la orientación de los alumnos por medio de la exploración sistemática de sus aptitudes y capacidades. Así podremos abrir al alumno al conocimiento de sí mismo y de sus potencialidades de trabajo. La licencia de educación general que se dará al final del 8° año pondrá énfasis en las aptitudes, habilidades y capacidades personales que permitan orientar al alumno en la elección que libremente haga de su destino educacional posterior. La preparación de las pruebas estándar nacionales, sus matices diferenciales y regionales suponen un trabajo arduo y prolongado, que ya en parte han iniciado departamentos especializados de las Universidades y del Ministerio de Educación.
6.- Acceso al 7° año.
Todos los actuales licenciados de educación primaria podrán ingresar al 7° año; este ingreso no significa incorporación a una rama determinada de especialización. El alumno tomará una decisión acerca de su preferencia al final del 8° año de enseñanza general.
No todos los candidatos a alumnos del 7° año podrán ser recibidos por los actuales colegios de enseñanza secundaria media o normal, ni por locales ampliados de escuelas primarias completas. Habrá que instalarlos en nuevos locales destinados a servir el 7° y 8° y después el 9° año, estos nuevos centros educacionales completarán en el tiempo sus cursos desde el primer año hasta el 9° y serán colegios de enseñanza general común. Al mismo tiempo comenzarán a ofrecer al término del 8° año, y posteriormente del 9°, oportunidades de diferenciación técnica y profesional en una o varias ramas de especializaciones, de acuerdo a los planes de desarrollo generales e intereses dominantes en la región correspondiente. No pretendemos por el momento crear nuevos liceos sino mejorar los existentes.
7.- Programa de estudios del 7° año. Asignaturas integradas.
Los programas de estudios que se aplicarán en el 7° año serán los actuales del primer año de Humanidades de los liceos, con las modificaciones que comisiones especializadas están introduciendo en ellas y que serán sometidas al Consejo Nacional de Educación. La información necesaria para los profesores en relación a estos aspectos dará lugar a cursos y seminarios de perfeccionamiento que se ofrecerán a partir del comienzo del próximo año, a circulares técnicas y a un intenso trabajo de elaboración de material didáctico.
Hasta ahora la educación ha estado al servicio de una información aparentemente científica, constituida por un catálogo enciclopédico de conocimientos, detrás del cual el alumno con dificultad divisa algún sentido conceptual integrador. La reforma pondrá la ciencia al servicio de la educación, a fin de dar al estudiante los instrumentos intelectuales y las habilidades para alcanzar en realidad un conocimiento que no sólo lo informe, sino lo oriente y lo guíe. Cada programa de asignatura, hasta ahora, en la mayoría de los casos, ha marchado por su cuenta, desconectado del resto, en los establecimientos escolares. Lo que se trata de obtener ahora es que cada programa se integre, relacione y complemente con los otros y se organice el trabajo en unidades dentro de las cuales juegue la diversidad y la variedad conceptual.
8.- Aprender a pensar.
La escuela, en ninguno de sus grados puede enseñar todos los conocimientos que los niños y jóvenes de hoy van a necesitar cuando estén en su plena capacidad de trabajo. La pregunta que uno debe hacerse entonces es qué conocimientos deben aprender y qué disciplinas adquirir y qué capacidades desarrollar los estudiantes durante su período escolar. La respuesta que damos en este plan es la siguiente: lo que los estudiantes necesitan aprender y adquirir en general, y en cualquier campo del conocimiento o de la actividad, es cómo avanzar y mejorar en las áreas de su elección; robustecerla voluntad de saber, la curiosidad intelectual aplicada al conocimiento teórico o al saber técnico y operativo, adquirir métodos lógicos de observación, indagación y más tarde de investigación independiente o en equipos; y, por último, una conciencia clara de la aplicación de los más elevados valores humanos al uso de la ciencia, de la técnica y a los actos corrientes de la vida. El niño debe ser conducido a adquirir experiencias personales que le muestren que existen aspectos desconocidos en la ciencia y la técnica; que para remover esos velos se necesita trabajo intelectual y voluntad, y que el descubrimiento de ideas, relaciones o comportamientos es algo que exalta la personalidad, que estimula la vida y concede provechosos resultados al individuo, a la comunidad a que pertenece, y a la humanidad.
Sólo un profesor animado de estos mismos ideales puede ser generoso para entregar a sus alumnos los dones de su espíritu.
La información que necesita recibir el estudiante debe ser suficiente, no agobiante o estéril; sobre todo es importante que aprenda a buscarla cuando la necesita; cada área del saber tiene su propia estructura compuesta de relaciones que son principios generales para los datos de esa área; ellos son conceptos que sirven tanto para la intelección del área como de centros de partida para el avance dinámico en la exploración de nuevos conocimientos y habilidades. La información se encuentra en los libros, revistas, documentos didácticos. La preparación de este material es una de las tareas más importantes de los departamentos de documentación didáctica de la Superintendencia de Educación.
9.- Plan de Estudios.
El plan distribuye el tiempo de la actividad escolar en grandes grupos: lenguas, ciencias sociales e históricas, matemáticas y ciencias naturales; actividades artísticas y técnicas; higiene y educación del cuerpo; organización de la vida social escolar y orientación individual y de grupo. Agregan actividades educativas complementarias no individualizadas en el plan, a la elección de alumnos y a proposición del cuerpo directivo docente y aprobadas por la Dirección Superior. Las horas que figuran en el plan se distribuyen en horas dedicadas a la enseñanza sistemática y horas entregadas a la aplicación e integración de conocimientos y habilidades. En el segundo grupo los alumnos, dirigidos por los profesores de asignaturas, coordinan e integran los conocimientos; son estimulados directa o indirectamente a observas fenómenos de complejidad creciente, a realizar fenómenos de complejidad creciente, a realizar experiencias e indagar frente a la realidad tal como ella se presenta en la vida. Estas horas deberán ordenarse en un calendario anual que incluye las visitas fuera de la escuela (museos, fábricas, mercados, etc.), y de tal manera que permitan la concurrencia de varios profesores y diversos cursos paralelos. Este sistema disminuye el horario semanal del alumno en una proporción significativa y permite que la escuela salga en busca de los problemas que presenta la vida.
E hecho que se denomine sistemáticas al primer grupo de horas no significa en manera alguna que no contemplen aplicaciones, discusiones frente a experiencias de laboratorio u observaciones e indagaciones; significa sólo que se realizan dentro de las facilidades escolares (bibliotecas, laboratorios, talleres, etc.) y dentro de cada asignatura. En cambio en las otras del segundo grupo, el proceso principal se realiza ante el desafío de la realidad y ante el esfuerzo de integrar los conocimientos que se tienen de una o varias cosas: los contornos de la escuela, el bosque, el parque zoológico, el Museo de Artes o Historia Natural, los objetos arqueológicos, los mercados, las instituciones públicas que ofrecen infinitas posibilidades para excelentes experiencias de este tipo.
En cada establecimiento deberá existir, a medida que los recursos lo permitan, un profesor especial dedicado a coordinar y organizar las actividades de integración y aplicación de conocimientos y su supervisión. También se encargará de la organización de la enseñanza programada audiovisual cuando se establezca.
Damos un paso importante en la relación educativa escuela-vida y una motivación estimulante a las iniciativas de alumnos y profesores. Se ha encomendado trabajo a un grupo de profesores en los Museos de Santiago a fin de coordinar en la forma más fructífera las visitas programadas por los colegios; de esta manera se establece una relación directa entre las escuelas y las instituciones científicas y artísticas. Los relatos y descripciones de los alumnos, sobre estas visitas, serán documentos de inapreciable valor para las tareas de orientación, para el mejoramiento y enriquecimiento del lenguaje hablado y escrito y la formación del estilo en el educando. El más importante y general medio de expresión y comunicación es el lenguaje; adquirir su uso preciso y claro es un bien que interesa a todos. Creer que puede ser reemplazado por otro medio de comunicación es y ha sido un grave error en cualquiera de los niveles de la educación y de la vida.
10.- Preparación y perfeccionamiento del cuerpo docente.
Los buenos efectos de un plan de estudios y de sus programas no reside sólo en los marcos horarios de distribución de asignaturas y actividades, sino principalmente en la preparación del profesorado y en la revisión de los conceptos educativos. Por esta razón damos importancia principal a la buena disposición intelectual y espiritual del profesorado para continuar en el futuro su perfeccionamiento en la tarea pedagógica. Esta función no la concebimos como supletoria o episódica, sino constante e inherente al trabajo docente. El profesorado conoce, por experiencia propia, la alta significación de estos esfuerzos y desde el momento que contamos con su representación en los comités del perfeccionamiento estamos ciertos de que en los años futuros aquella función adquirirá la gran atención que merece. Para realizar estos programas hemos firmado convenios con las Universidades del país, destinadas a dar el perfeccionamiento del profesorado un nivel académico apropiado. Al mismo tiempo las Universidades están interesadas en poner en marcha programas especiales para que los profesores en servicio, no titulados, puedan obtener sus grados y títulos, lo que será especialmente importante para ellos, cuando se cree el Colegio Profesional del Magisterio. A sugerencia de la Seccional Concepción de la Federación de Educadores de Chile, hemos propuesto a la Directiva Central un sistema digno y efectivo de participación de los cuerpos organizados del profesorado, para desarrollar la reforma de la enseñanza. Debemos agregar al perfeccionamiento del personal docente, la necesidad de formar un mator número de personal capacitado para ejercer la supervisión, controles, evaluación, economía de la educación y dirección docente; debo recordar que la ejecución de cualquier plan de mejoramiento de la educación crea nuevas y más delicadas responsabilidades a los directores y rectores de establecimientos y por lo tanto una revisión de sus calificaciones para su promoción y emolumentos.
11.- Educación pública y privada.
La educación nacional ha sido sostenida por dos sectores: el público y el privado. Este último ha prestado una colaboración cuantitativamente considerable a la función educacional del Estado y, en muchos casos, en todos los grados, ha emprendido serios esfuerzos para innovarla y mejorarla. Sin esta ayuda, el aporte fiscal habría debido ser muy superior al actual, lo mismo que la destinación del personal a la función educativa. En el sistema que contempla esta reforma, la educación privada se integra en una colaboración más tiempo, gracias a la flexibilidad del plan de estudios, tanto en las horas de integración y aplicación, como en las complementarias, adquiere una mayor flexibilidad para diversificar la enseñanza, experimentar o dar énfasis a variados aspectos educativos.
12.- Promoción social y educación continua.
Circunstancias diversas no han permitido a muchos jóvenes y adultos alcanzar niveles de capacitación dentro del sistema de escolaridad existente, ni tampoco una formación adecuada a las exigencias actuales del trabajo; ese déficit es demasiado grande y nos puede llevar a una verdadera catástrofe nacional; debemos hacer un esfuerzo para cubrirlo con sistemas apropiados y experimentados, en muchas partes del mundo, de educación de adolescentes y adultos en el trabajo y no arredrarnos ante la necesidad de romper los cuadros de la escolaridad al introducir el concepto estimulante de entrenamiento en el trabajo, de acuerdo a los niveles y capacidades que realmente tiene cada cual, sin reparar en el lugar donde fueron adquiridos, no en cuanto tiempo, y de ellos parir hacia niveles más altos de formación y entrenamiento.
A los padres y madres quiero decirles que la riqueza de una nación no es su extensión territorial, ni los dones naturales que contenga, sino el trabajo y la capacidad intelectual y moral de su pueblo. En los años que vendrán, cuando sus hijos sean mayores, ningún bien les será más valioso, ni nada dará a ellos mayores dichas que el haber obtenido una buena educación para saber pensar, saber responder a los desafíos de la naturaleza o de la vida, gozar las creaciones del arte y sostener en medio de las contingencias del destino con nobleza y serenidad. Ellos pueden y deben colocar con los maestros; sus deberes no terminan en las puertas de sus hogares, sino van más allá.
13.- Educación, inversión de provecho máximo.
La educación ha sido considerada durante largo tiempo como un lujo, un privilegio o un consumo; hoy es estimada consumo-inversión. Como inversión es la que tiene un más alto rendimiento económico, y su acertada administración es decisiva para todos los aspectos fundamentales del desarrollo nacional. Pero esta inversión es compleja, muy diferente a la inversión agrícola o fabril. En ella el factor fundamental es la relación de ser humano, en un local apropiado y con un conjunto instrumental formado por los recursos didácticos. Maestro-local-medios didácticos, forman una totalidad, una e invisible. De ahí que la inversión tenga que satisfacer y mantener un equilibrio entre estos tres elementos. La inversión es mala cuando los locales son excelentes, pero carecen del material didáctico apropiado; cuando los maestros están razonablemente insatisfechos con sus emolumentos. Así, los factores de la productividad en la educación se combinan para producir un resultado más o menos aproximado al optimun, de acuerdo a la distribución armoniosa que se haga de la inversión. Aquí no hablo de los otros factores socioeconómicos generales.
¿De dónde sacar los recursos para la inversión educacional? La reforma por sí misma proporciona mejor personal a la producción y a los servicios; este mejoramiento, en pocos años, contribuye a aumentar los recursos financieros y esto permite pagar las inversiones a largo plaza que hoy debemos hacer para financiar nuestros programas de educación. Es la única manera real de romper el círculo vicioso que nos agobia.
Cada generación debe revisar sus valores e instalar nuevos planes para el uso inteligente de sus recursos. En la búsqueda de un nivel de vida mejor planteamos nuevas necesidades mientras en todo el mundo se hace también un enorme esfuerzo en la ciencia y en la técnica, para satisfacerlas. La técnica está cambiando rápidamente la faz de la tierra; pero a veces con el sacrificio de importantes valores humanos. El suelo de nuestra patria ha sido azotado por numerosas y gigantescas fuerzas telúricas devastadoras, hemos tenido el coraje suficiente para no caer en el pesimismo, en el conformismo y conservar nuestras esperanzas de días mejores; pero también tenemos culpa; desde hace muchos años hemos sido espectadores indolentes de la destrucción de nuestros recursos humanos y no hemos detenido la acción irracional e imprevisora de generaciones pasadas. Gran parte de lo que la naturaleza nos ofreció lo hemos menospreciado: suelos fértiles, bosques, animales, etc. Era una parte importante de nuestro legado. Para salvar lo que queda y recuperar lo que el agua, el viento o el fuego se llevaron debemos educar a nuestros niños, desde el primer día de escuela, y también en el hogar, en el amor a la naturaleza, en su observación y en su indagación e inculcarles constantemente una idea fuerza, de que ese legado lo debemos entregar a los que nos sigan, enriquecido, mejor de cómo lo recibimos. La patria no sólo es el esfuerzo de las pasadas generaciones, no se agota en las tareas del presente, sino que se proyecta en el futuro.
Conclusión.-
La década del 60’ fue una época de constantes cambios tanto en las formas de vida como en las de trabajo, esto creó problemas en el orden educacional tanto en las nuevas generaciones como a los adultos. Estas condiciones se constituyeron en importantes desafíos para gobernantes, sociólogos, economistas, científicos y educadores, quienes debieron encargarse de la transformación de las instituciones.
Las autoridades comprendieron que la educación constituía una de las formas de capitalización de la riqueza del país, que se veía expresada en los talentos del hombre. Todos demandaban una mejor educación, tanto quienes estaban en edad escolar como quienes se habían incorporado ya al mundo laboral.
Es por ello, que la Reforma Educacional de 1965, buscó según las palabras del propio Presidente S. E. Eduardo Frei Montalva “abrir el camino de una auténtica e histórica transformación social”, además de desarrollar un amplio proceso de cambios y transformaciones educativas en el marco integrador del cambio de su política educativa. Esta política involucró un cambio del rol de la educación en la sociedad, una modificación por lo tanto de la función educativa, se integran de esta manera principios de cambios económicos y sociales a través de la actividad educativa. Este elemento otorgó singularidad y sustentabilidad a la política de la Reforma en el marco de los procesos de la política implementados en Chile.
Con la Reforma, en el ciclo de la enseñanza media, la escuela se abriría como un abanico de diversas posibilidades de diferenciación en el sector científico-humanista y de especialización en el técnico-profesional. En el sector técnico-profesional se conservará un tronco de formación general humanística para evitar el desequilibrio excesivo que pueda producir el énfasis en ciencia aplicada y técnica.
En el sector científico-humanístico habrá diferenciaciones destinadas a considerar las capacidades e intereses de los alumnos dentro de los campos de ciencias humanas, matemáticas o naturales.
La Reforma Educacional fue un intento de lograr que la educación sirviera para dar forma constructiva a las aspiraciones de liberación y progreso de la población del país, que se habían expresado en la obra de los pensadores e intelectuales, receptores bastante activos del pensamiento surgido en Occidente después de los conflictos mundiales.
Bibliografía.-
1. Biografía Eduardo Frei Montalva: http://www.archivochile.com/Gobiernos/gob_edo_freim/de/GOBdefreim0001.pdf
2. Discursos de S. E. el Presidente de la República, Don Eduardo Frei Montalva y del Ministro de Educación Don Juan Gómez Millas: http://www.archivochile.com/Gobiernos/gob_edo_freim/de/GOBdefreim0010.pdf
3. Fotos de S. E. el Presidente de la república Don Eduardo Frei Montalva: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0023230.pdf
4. Un programa y un gobierno :
http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0023286.pdf
5. Cómo avanza la revolución el libertad: http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0023287.pdf
6. El gobierno y la clase media:
http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0023288.pdf
7. La Reforma educacional de 1965 “Estudio de sus fundamentos desde la perspectiva de la política educacional”:
http://dspace.utalca.cl/retrieve/16814/morales_mejias.pdf
8. Revista de Educación, octubre-noviembre 2004, edición n°315:
www.mineduc.cl/biblio/documento/Revista_Educacion_315.pdf

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